La ozonoterapia constituye un método mínimamente invasivo, sin necesidad de internación y de aplicación sencilla. Las estadísticas nos muestran excelentes resultados con ozonoterapia: el 85 % de los casos tratados resuelven su hernia de disco sin cirugía.
¿Cómo?
Las infiltraciones con Ozono disminuyen el componente de núcleo pulposo de la hernia de disco por medio de la oxidación, reduciendo su volumen y el dolor. Además mejora la cicatrización del anillo fibroso y estimula la producción de enzimas antioxidantes, que neutralizan los productos tóxicos que se han liberado por la ruptura del núcleo pulposo y que son en parte responsables de la inflamación. El ozono también actúa como un potente antiinflamatorio y relajante, reduciendo las contracturas musculares que se activan como mecanismo de defensa ante lesiones del disco.
Así es que el ozono logra muy buenos resultados evitando en muchos casos los riesgos de la cirugía, sin provocar cicatrices que son las principales responsables de la reaparición del dolor.


